Yakarta, Indonesia

Guía de la ciudad con datos clave, viajes, negocios y cultura.

IndonesiaDKI Jakarta

Resumen

Yakarta es la extensa y trepidante capital de Indonesia — una megaciudad de más de diez millones de habitantes donde las viejas plazas de Batavia, el imponente Monumento Nacional, las grandes mezquitas, los megacentros comerciales y una interminable escena de comida callejera resumen la energía del cuarto país más poblado del mundo.

La vieja Batavia

Las plazas y museos de la época colonial de Kota Tua, las goletas de Sunda Kelapa y los templos de Glodok.

Monumentos y museos

El obelisco del Monas en la plaza Merdeka, la mezquita Istiqlal y la catedral, y el Museo Nacional.

Comida y mercados

Un paraíso de comida callejera de nasi goreng, satay y comida padang, además de megacentros y mercados tradicionales.

Escapadas a las islas

Playas y snorkel en las Islas Mil, y las colinas frescas y los jardines de Bogor y Puncak.
Resumen de viaje

Yakarta es el corazón palpitante de Indonesia — una capital inmensa, húmeda e infatigablemente enérgica en la costa norte de Java por la que la mayoría de los viajeros pasa de camino a Bali o Yogyakarta, pero que recompensa al curioso con una porción genuina de la vida indonesia moderna. No es tanto una ciudad de postales como de ambiente, comida y contraste: rascacielos relucientes y megacentros comerciales se alzan sobre mercados tradicionales y barrios kampung, y el tráfico —legendario, absorbente— forma parte de la experiencia. El núcleo histórico es Kota Tua (la Ciudad Vieja), el corazón de la antigua Batavia, donde los edificios de la época colonial neerlandesa en torno a la adoquinada plaza Fatahillah albergan hoy museos, y bicicletas con sombreros de colores esperan para alquilarse; cerca, el viejo puerto de Sunda Kelapa todavía carga madera en goletas de madera de los bugis, y Glodok es uno de los barrios chinos más antiguos de Asia. En el centro simbólico de la ciudad se alza el Monas, el Monumento Nacional, un obelisco de mármol de 132 metros coronado por una llama dorada en la vasta plaza Merdeka, vigilado por la colosal mezquita Istiqlal (la mayor del Sudeste Asiático) y, frente a ella, la catedral neogótica de Yakarta — un llamativo emblema del pluralismo del país. Más allá de los monumentos, Yakarta va de comer y curiosear: puestos callejeros y warungs que sirven nasi goreng, satay, comida padang y martabak; el Museo Nacional y el moderno Museo MACAN; los gigantescos centros comerciales del Triángulo Dorado, que hacen las veces del espacio público climatizado de la ciudad; y una escena de ocio nocturno y cafés a la altura de cualquiera de la región. Las Islas Mil ofrecen una rápida escapada en barco a playas frente a la costa. Yakarta es calurosa y húmeda todo el año; los meses más secos, de mayo a septiembre aproximadamente, son los más cómodos, y planificar un poco en torno al tráfico marca la diferencia.

Descubre Yakarta

El rincón con más ambiente de Yakarta es Kota Tua, la ciudad vieja que fue el corazón de la Batavia colonial neerlandesa. Su centro es la adoquinada plaza Fatahillah, rodeada de hermosos edificios antiguos que hoy acogen el Museo de Historia de Yakarta, el Museo del Wayang (las marionetas) y el Museo de Bellas Artes y Cerámica, con coloridas bicicletas de alquiler y artistas callejeros llenando la plaza y el famoso Café Batavia asomado a ella. Un poco al norte, el viejo puerto de Sunda Kelapa es una de las grandes estampas de la ciudad — un bosque de mástiles donde altísimas goletas pinisi de madera de los bugis todavía cargan y descargan mercancía a mano, como hace siglos. El cercano Glodok, el barrio chino de Yakarta, es una densa maraña de templos, herbolarios y algo de la mejor comida callejera de la ciudad. Conviene recorrerlo por la mañana, más fresca, antes de que aprieten el calor y el gentío.

Preguntas frecuentes

Yakarta está en Indonesia. Los viajeros de muchos países —España y la UE, el Reino Unido, EE. UU., Canadá, Australia, Japón y otros— pueden entrar con un visado a la llegada (Visa on Arrival), comprado en el aeropuerto, o solicitar antes el visado electrónico a la llegada (e-VOA) por internet; concede una estancia de 30 días, prorrogable una vez por otros 30. El pasaporte debe tener al menos seis meses de validez. Comprueba el requisito vigente para tu nacionalidad antes de reservar.

Muchos viajeros hacen escala en Yakarta camino de Bali o Yogyakarta, pero uno o dos días recompensan al curioso con una muestra real de la Indonesia moderna — la ciudad vieja de Kota Tua, el Monas y la mezquita Istiqlal, el Museo Nacional y, sobre todo, la comida y la vida callejera. Es una ciudad de ambiente y contraste más que de monumentos de postal, así que ajusta las expectativas y entrégate a los mercados, los centros comerciales y los warungs.

Planifica en torno a él: el tráfico de Yakarta es famosamente denso, así que agrupa las actividades por zonas y viaja fuera de las horas punta cuando puedas. El moderno MRT y el bus rápido TransJakarta son limpios y baratos en los corredores que cubren, y las apps de transporte (Gojek y Grab), incluidas sus mototaxis, son el recurso de los locales para sortear los atascos. Reserva tiempo de sobra para cada trayecto por la ciudad.

Misiones diplomáticas en Yakarta

12 misiones en esta ciudad, agrupadas por región.